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LA ESTRATEGIA DE LA ALTURA

Hola a todos:

  

Las montañas no son exactamente cónicas como los cucuruchos de helado, ni las nubes redondas como bolas gigantescas. Ni las cortezas de los árboles son lisas ni los rayos son líneas rectas. Tampoco los árboles son figuras triangulares exactas y hasta las arañas pueden confundirse al tejer su tela. Sin embargo, las matemáticas, tan exactas ellas, se integran perfectamente en el orden natural.




Lo siguiente es un fragmento del cuento Juan y las habichuelas mágicas.

·        Cuando se levantó Juan al día siguiente, fue grande su sorpresa al ver que las habichuelas habían crecido tanto durante la noche, que las ramas se perdían de vista. Se puso Juan a trepar por la planta, y sube que sube, llegó a un país desconocido.



Algunas veces se me ha ocurrido pensar en la altura que podría alcanzar un árbol si creciera en línea recta hacia lo alto. Ya se, ya se Que si la gravedad tira de él hacia abajo, que si su propio peso…su propia genética…



Es seguro que no crecen de forma indefinida. Los factores ambientales: viento, erosión, nieve…., su propio peso...dificultades mecánicas, imposibilidad de transportar el agua desde las partes más bajas hasta las hojas…y una mera cuestión matemática hacen que el árbol al alcanzar determinada altura se quiebre a la minima desviación de la perpendicular. Se cree que un árbol, en condiciones ideales podría alcanzar los 90 metros de altura. Por encima de eso, caería. Existe un ejemplar documentado mas alto de esos 90 metros.

Hyperión es el nombre dado al árbol y ser viviente más alto del planeta, una Sequoia sempervirens, de 115,55 metros (379,1 pies) de altura, localizada en el Parque Nacional Redwood, al norte de San Francisco (California).



Greenhill uso las matemáticas y dijo: Un árbol, en el caso de que las propiedades mecánicas de los madera sean relativamente uniformes dentro y a través de los tallos  crecerá hacia arriba en una proporción de 2 a 3 con respecto al diámetro de la base de su tronco. Para que esto se cumpliera al pie de la letra, deberíamos tener un modelo de árbol completamente homogéneo. Sin embargo el grosor con respecto de la altura varía dependiendo de la especie.




Un roble de 15 metros no suele tener el mismo diámetro (suele ser bastante mayor) que un pino de 15 metros. Tampoco podemos estudiar casos en los que el árbol se aproxime a alturas máximas ya que no existen. Si es verdad que en ciertas variedades de bambú que alcanzan los 60 metros se cumple la formula (aunque el bambú no disminuye su grosor proporcionalmente a medida que subimos, sino que mas bien es un cilindro).


Los árboles también siguen sus propias leyes, además de las teorías matemáticas. Intentan maximizar los recursos que tienen a su alcance, a saber agua, sol, nutrientes y para ello adoptan formas y estrategias que consiguen optimizar los esfuerzos y son eficaces en su lucha por la supervivencia.