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SHINRIN-YOKU, Baños de Bosque .



Un haya es un árbol que donde habita construye un microcosmo a su alrededor. Sus ramas largas y cadenciosas dan sombra tenue y protegen el suelo donde vive. Sus hojas secas, al caer, alimentan sus raíces.
Un haya atrae la humedad del ambiente y la conserva.
El haya es “el árbol de la suavidad”,  es; como una dama silenciosa, discreta, ensimismida  y elegante que te da serenidad y te sume en tu reflexión.




El pino es símbolo de la inmortalidad por sus agujas siempre verdes y por la resistencia de su resina. Su piña es símbolo de la vida. El pino es “el árbol del movimiento estático”, su energía transmite equilibrio. Es sobrio y armónico. Es lento pero tenaz, parece estático pero en realidad es una perfecta combinación entre la fuerza del movimiento y el equilibrio de lo inmóvil.

Pinos y hayas, me gustan. 


La práctica del Shinrin-yoku o terapia del bosque  
se inspiró en las tradiciones sintoístas y budistas que promueven la comunicación con la naturaleza a través de los cinco sentidos.

Los compuestos volátiles emitidos por los árboles son los principales responsables de este efecto beneficioso sobre el sistema inmunitario, pero el viento, los sonidos, los aromas del bosque son también fundamentales para ese efecto beneficioso.



Es un momento ideal para practicar los baños de bosque. Impregnarse de energía, rozar los arboles al pasar.
Si no dispones de tiempo para pasear, hazlo entre tus bonsáis. El placer está asegurado

Saludos desde Bilbao