¿Sientes que tu bonsái no está bien? .¿No sabes porque?.

 Revisa hojas y tronco. Tal vez el causante del malestar de tu bonsái sea algo de esto. 

Si los bordes de las hojas se rajan busca una ubicación más húmeda y con menos calor para tu arbolito. A veces cuando el ambiente es muy seco las puntas de las hojas se ponen marrones como marchitas y quemadas.


Si las hojas están comidas busca bichos, tijeretas... 
A veces las hojas más tiernas se ven enrolladas además de pegajosas síntomas claros de pulgones. Hojas amarillas. Las más grandes y viejas se caen: lo más seguro es que tu bonsái se esté adaptando al lugar donde lo has colocado o bien te has excedido con el riego. Tal vez los agujeros de drenaje estén taponados. 
Si las hojas están amarillas en general pero las puntas tienen partes secas, todo apunta a un exceso de temperatura o tal vez el bonsái este mal ventilado o pegado a la pared. 
Si las hojas además de amarillas tienen manchas oscuras tal vez esté quemada con algún producto químico, insecticida potente o cosa por el estilo.

Si las hojas que se caen son las más cercanas a las raíces y las puntas tienen manchas irregulares todo apunta a un exceso de abono. 
Cuando las hojas se caen estando verdes Ojo con el calorazo, los cambios de sitio, la situación de la planta en algún lugar con demasiada temperatura o el agua de riego demasiado fría. 
Cuando las hojas tienen un tono rojizo incluso morado es que tu bonsái ha pasado un frio del carajo. A veces incluso le pueden aparecer manchas oscuras o negras. 

No detallaremos aquí el tema bacterias muy difíciles de catalogar pero un síntoma es la aparición de vesículas marrones en las hojas. No confundir con Agallas. 
Mini escudos o mini lapas pegadas a hojas y troncos, algodonosos o no seguro que son cochinillas. Cuando los caracoles y babosas actúan veras mordiscos con forma redondeada en tus hojas que aparecen misteriosamente de un día para otro ya que atacan con nocturnidad y alevosía. 
Las orugas también hacen averías parecidas pero se quedan disfrutando de su obra y curran más de día. 
Si el mordisco es una circunferencia perfecta, busca una abeja que corta la hoja y lleva su botín para hacer un nido con su saliva. No estará muy lejos. 

Llegamos al tema Hongos. 
Vesículas de color naranja el culpable es la roya. 
Manchas grandes a veces con polvo y de color oscuro, cualquier hongo puede estar haciendo el agosto en tu bonsái. 
Polvillo blanco en las hojas: Oidio y gris, Mildium. 

Color de las hojas amarillo manchado, como sucio puede ser debido a un ataque de mosca blanca. Si el color es verde pero también guarrete que tira a amarillento, el ataque puede ser de araña roja. Cuando las hojas están blanquecinas a corros, ojo con la cal del agua. 
Por último. Si tu bonsái tiene hormigas es que tiene algo más así que a revisar.

Saludos cordiales desde Bilbao

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